Ahora que estamos acostumbrados a que los
espías son pequeños programas que se instalan
subrepticiamente en nuestros ordenadores, si hablamos de un filtro
antiespías, sin aclarar más, parecería
que nos referimos a algún tipo de antivirus. En realidad lo
que
Targus
ha presentado pretende evitar a los espías de carne y hueso,
esos que desde una posición cercana a la nuestra pueden leer
todo lo que aparece en nuestra pantalla, gracias a que las pantallas
cada vez cuentan con un mayor ángulo de visión
para que se vean correctamente desde cualquier lugar.